El proyecto fue un reto de continuidad y logística: iniciamos rodaje en El Salvador en 2020, enfrentamos la pausa global por la pandemia, y retomamos un año después con el apoyo de Paula Rivera en la cámara. Este trabajo documenta el cruce entre el cine norteamericano y el talento salvadoreño en condiciones excepcionales.
Nota de confidencialidad: Con el fin de respetar los acuerdos de producción y la propiedad intelectual de Vortex Media, Envision Media Arts, y mi contrato con Apex Studios se han omitido imágenes sensibles del rodaje y material audiovisual final. Este apartado tiene un propósito estrictamente profesional para documentar mi rol como productor de BTS en el proyecto con fines de portafolio,
Agradecimientos especiales a Kathya Villacorta por contar con mis servicios para este proyecto.